El trabajo de memoria que impulsa ISTMO. Archivo Humano de un Barrio no termina en el relato: a veces invita a volver a los lugares donde todo empezó. Hace unos meses tuvimos el privilegio de conversar con Mª Francisca Simonet, la primera trabajadora social de Son Roca. Nos habló de los inicios, de un barrio que se iba construyendo poco a poco… y de aquel “chaletet” donde comenzaron muchas cosas... En enero de 1980, con la apertura de la escoleta, ese camino daba un paso decisivo. Un lugar que no era solo un espacio educativo, sino también un punto de encuentro, de cuidado y de comunidad en un barrio que empezaba a tomar forma. Y hoy, casi 50 años después, hemos podido acompañarla en una visita muy especial a ese mismo lugar. Mirarlo con ella es hacerlo con los ojos de quien estuvo allí cuando todo estaba por empezar, de quien ayudó a sostener y acompañar tantas historias de vida. La escoleta de Son Roca sigue siendo hoy un espacio vivo y cuidado, al que acuden familias no solo del barrio, sino también de zonas cercanas, atraídas por su proyecto educativo, sus espacios de juego y sus jardines. Pero más allá de todo eso, lo que permanece es la huella de quienes estuvieron al principio… y la emoción serena de ver que todo aquello sigue teniendo sentido. Porque hay historias que no se terminan: simplemente encuentran la manera de seguir vivas.









