El proyecto de recuperación de la khettara de Tabesbaste entra en una nueva etapa. Tras la instalación de la motobomba solar colectiva y la rehabilitación del canal principal, el agua ha vuelto a fluir. Y con ella, se abre ahora una fase decisiva: la plantación de árboles. Este inicio de 2026 marca un punto de inflexión. El acceso estable al agua permite reactivar la producción agrícola y avanzar hacia un modelo más resiliente y sostenible para la comunidad. Replantar para regenerar Palmeras datileras, almendros y olivos —especies adaptadas al clima árido del sur de Marruecos— comienzan a echar raíces en el oasis. No se trata únicamente de recuperar cultivos, sino de restaurar un ecosistema tradicional que durante generaciones ha garantizado alimento, sombra, fertilidad del suelo y equilibrio ambiental. Cada árbol plantado cumple una función clave: Protege el suelo frente a la erosión. Contribuye a mantener la humedad y mejorar la fertilidad. Refuerza la soberanía alimentaria de las familias. Genera oportunidades económicas sostenibles. La replantación no es un gesto simbólico: es una estrategia concreta frente a la desertificación y el impacto del cambio climático en las zonas oasis. Formación y fortalecimiento comunitario El proyecto incorpora también una dimensión formativa esencial. Un técnico agrícola local acompaña a los agricultores en la gestión de los paneles solares y en el mantenimiento de los nuevos árboles frutales, garantizando que la inversión tecnológica vaya acompañada de conocimiento práctico. Asimismo, en colaboración con l’Entraide Nationale de Tinghir, se están impulsando acciones dirigidas a las mujeres del …












